¡Cuéntanos tu historia!

Como cada noche, Simba salía de casa y por la mañana solía esperar en la ventana hasta que le abrieran la puerta, pero un viernes por la mañana, nuestro gato no regresó. Pensé que llegaría horas más tarde, pero cayó la noche y la ventana seguía vacía. Lo esperamos el sábado, le pusimos su plato de agua y comida afuera, pero aún así, no aparecía. Al medio día, decidí imprimir unos avisos con su foto y recorrer la ciudadela en bicicleta, preguntando si alguien lo había visto. En esta búsqueda, me enteré de todas las travesuras que hacía donde los vecinos y algunos hasta lloraron cuando les comenté que había desaparecido. Simba tenía muchas casas, hasta dormía en el clóset de una vecina, y ella fue quien me dijo que, en el chat de la ciudadela, una familia de extranjeros había publicado el rescate de un gato que aparentemente estaba perdido. 

Como yo no estaba en este chat, mi vecina encontró el número de esta familia y pudimos identificar su casa, donde efectivamente estaba Simba. 

Desde ese momento supe que mi gato necesitaba un Migo. Encerrarlo NO era una opción. Al no encontrar una solución en el mercado local, meses más tarde, decidí emprender este negocio y ayudar a miles de dueños de mascotas, niños, abuelitos y deportistas a seguir por la vida de una forma más segura.

Cabe mencionar que, desde ese momento, la familia Nielson cuida a Simba durante nuestras vacaciones y en la actualidad mantenemos una amistad maravillosa.

¡Es hora de que nos cuentes tu historia! Déjala en los comentarios.